Consejos para sobrevivir a las vacaciones en pareja

Una de las cosas que más nos preguntaron durante nuestro viaje de 7 meses por el sudeste asiático fue «¿Y cómo llevais lo de estar todo el dia juntos?». Una pregunta no demasiado sorprendente si me pongo en el lugar de la persona que lo pregunta. Y es que viajar de la mano de la persona que quieres no siempre es sinónimo de felicidad: siempre hay contratiempos y saber poner buena cara al mal tiempo no siempre es fácil. Por eso, y basándome en nuestra experiencia, dejo una pequeña guía de cosas que a nosotros nos fueron muy útiles para sobrellevar la, a veces, carga de viajar con tu pareja.

Repartir tareas y responsabilidades

Hay dos tipos de persona: las que les gusta tener todo planificado, y las que les encanta improvisar. En la mayoría de parejas siempre va a haber uno más planificado y el otro más «alocado». Pues para evitar que pase aquello de los trabajos del cole (en el que uno hace todo el trabajo mientras el otro mira), hay que ser honestos con uno mismos y decidir de qué cosas se ocupará uno, y de que cosas se ocupará el otro. Es un buen hábito por dos razones:

  1. Nuestro propio espacio de trabajo.

    No tendremos que depender de nuestra pareja para tomar decisiones. Eso significa un poco más de espacio personal y poder evitar roces por cosas tontas.

  2. Trabajo en equipo.

    podremos realmente sentir que el viaje ha sido gracias al esfuerzo de ambos, y eso es positivo aún y cuando las cosas salgan mal, porque nadie podrá reprochar al otro que no aportó nada.

Ejemplo: Vicki es una lince a la hora de conseguir vuelos baratos y gracias a su perfil le es mucho más fácil conseguir hosts de couchsurfing, así que ella normalmente se encarga de esas tareas. Yo, en cambio, estoy muy familiarizado con mapas y rutas así que normalmente yo planifico los lugares y transportes locales, además, en caso necesario, me encargo de regatear en los mercados (he tenido bastante experiencia por viajes pasados). De esta manera, nos complementamos y al final todo resulta más fluido.

Dar espacio personal: soledad en dosis

trabajo en equipo con tu pareja

Éste es un consejo aplicable en una relación estemos de vacaciones o no. Pero estando de vacaciones tendemos a volcarnos excesivamente en nuestra pareja, por diversas razones: probablemente estamos en un lugar inhóspito, no conocemos a gente, y es fácil estar un poco a la defensiva ante cualquier imprevisto. ¿Consecuencia? nos encerramos sin quererlo en nuestra burbuja.

Dependiendo, por supuesto, del tipo de persona que seamos y del tiempo que estemos de vacaciones es más que probable que llegue un punto en el que necesitemos un «break» de nuestro acompañante. Creo que la mejor solución es plantear esta situación antes de las vacaciones, de esta manera, nadie puede pensar que haya un motivo escondido a tal sugerencia. En ocasiones, algo tan sencillo como ir a darse una vuelta puede ser vital para mantener cierto equilibrio interior.

Evitar saturar el viaje de actividades

viajar en pareja sin estrés

Contra más actividades más posibilidades de contratiempos se pueden producir, y a tales efectos, la posibilidad de roce con tu pareja incrementa. Si sois una pareja que no ha viajado demasiado juntos, siempre es recomendable empezar poco a poco y suave. Saber otorgar espacio a vuestro romanticismo es tan clave como saber darle espacio. Y ninguno de los dos va a ser posible si os planteais visitar 5 iglesias y 2 parques en un día.

Socializar con gente (y si puede ser, ¡gente local!)

conoce a locales mientras viajas

Al viajar muchas veces nos olvidamos de que estamos en un lugar en el que más allá de las atracciones turísticas, ¡también vive gente!. Teniendo en cuenta que hay unas cuantas barreras (como el idioma o los protocolos de esa cultura) que nos puedan dificultar la comunicación con gente local, siempre nos quedará socializar con nuestros cohetáneos: los turistas.

En definitiva, lo importante es salir de las conversaciones sobre los amigos, los locales y la familia que ya conocemos, puesto que no deja de ser irónico que lo que busquemos la mayoría al irnos de vacaciones sea… desconectar. Así que para evitar cierto empacho sobre la realidad que ya conocemos, o de evitar temas peliagudos con nuestra pareja, es siempre una alternativa muy sana conocer a gente que nos ayude a abrirnos a otra realidad.

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